viernes, 24 de junio de 2005

A propósito de Jackson


"Estudiamos con cuidado todas las pruebas en este caso y, como se trataba de un caso penal, teníamos que ir más allá de cualquier duda razonable". Con estas palabras, pronuncidas por el portavoz del jurado, terminaba el pasado día 13 el juicio contra Michael Jackson por pederastia. Un juicio que ha durado más de 6 meses y que ha tenido dividida a la opinión pública americana. La naturaleza de los cargos contra Jackson (abusos sexuales, suministro de alcohol a menores) era tan escabrosa que, si no fuese por la categoría social de mito del acusado, hubiese terminado sin duda con sus huesos en la cárcel. La mitomanía ha sido uno de los factores determinantes para la absolución del otrora rey del pop y evidencia hasta que punto cala en la sociedad estadounidense. Gran parte de esta sociedad sigue creyendo a pies juntillas el modelo del sueño americano y Jackson es uno de sus ejemplos más "claros". Nacido en un pueblo de Indiana en el seno de una familia humilde llegó a alcanzar el éxito a base de esfuerzo y talento. Después llegarían las excentricidades propias de un divo. Su enfermiza obsesión por despigmentarse la piel hasta convertirse en una especie de monstruo blanco, su hipocondríaca afición por las mascarillas, su pantomima de matrimonio o su extraña relación con sus hijos (todavía nos impactan las imágenes del zarandeo a su hijo desde una ventana) han sido justificadas y defendidas por sus seguidores hasta la saciedad. La necesidad de defender estos referentes públicos, iconos nacionales, dificulta la imparcialidad en un juicio de este calibre. Porque una cosa son las excentricidades que pueda manifestar un cantante pop y otra muy diferente es su relación con los niños. Varias familias han denunciado a Michael, que dice sentirse invadido por el espíritu de Peter Pan (aquel que no quería hacerse mayor), por intentar y, en algunos casos llevar a cabo, abusos sexuales con sus hijos. Otras dos denuncian que suministró alcohol a los niños para facilitar estos abusos. No es la primera vez que Jackson era denunciado. En febrero de 2004 tuvo que llegar a un acuerdo económico con la familia de un menor para evitar los tribunales. Muchos expresan que el motivo de las denuncias es puramente económico, pero la coincidencia de los cargos, la reiteración de los mismos y la aportación de algunos testigos hacen muy difícil la presunción de inocencia del cantante. Lo que sí queda claro es que la sociedad americana no está dispuesta a derrumbar fácilmente a uno de sus mitos más emblemáticos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Here are some links that I believe will be interested

Anónimo dijo...

Keep up the good work. thnx!
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Anónimo dijo...

me da una tristesa leer las estupideces que escrive la gente..
si el huviese abusado de sus hijos pues su hija paris no huviera llorado en su memorial y huviese dicho daddy i love you so much!
la gente quiso destruirlo y obtener dinero de el! michael jackson no ha muerto sigue vivo y fue una hermosa persona! espero que la gente que escrivio esto se vayan a la mis M !